Te espero,
sigo esperando a que quieras romper esa monótona rutina,
llena de sexo, vació y sin sentimientos,
llena y vacía a la vez, que contradictorio;
más vacía que llena,
porque te falta amor.
Para tenerlo hay que correr riesgos,
que todavía no queres correr.
Por eso seguís ahí, en tu zona de confort,
nada de amor,
nada de cariño.
Lejos de riesgo,
lejos de lo desconocido, resguardado.
Te espero, espero que dejes de temer,
te tener miedo de querer.





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