Tanto soñarte y extrañarte sin tenerte, tanto inventar, tanto buscarte por las calles como un loco sin encontrarte;
ahí va uno de tonto por desesperado,
confundiendo a m o r con compañía,
y ese miedo idiota de verte viejo y sin pareja
que hace escoger con la cabeza lo que es del c o r a z ó n
y no tengo nada contra ellos
la rabia es contra el tiempo por ponerte junto a mi tarde.
Ganas de huir, de no verte ni la sombra,
de pensar que esto fue un sueño o una pesadilla
que nunca apareciste, que nunca has existido.
Ganas de besarte, de coincidir contigo
de acercarme un poco y amarrarte en un abrazo
de mirarte a los ojos y decirte bienvenido.
Pero llegamos tarde...
Que ganas de rozarte, que ganas de tocarte
y acercarme a ti y golpearte con un beso,
de fugarnos para siempre
sin daños a terceros.





No hay comentarios:
Publicar un comentario